sábado, 14 de marzo de 2009

AUTOESTIMA- IMAGEN Y SEMEJANZA


Por: Pavlusha Luyando Joo
luyandojoo@yahoo.com
Lima perú

Somos los únicos seres vivos que han sido creados a imagen y semejanza de Dios.
Por lo mismo que somos imagen y semejanza de Dios, podemos hacer prácticamente todo lo que nos proponemos en la vida.

Dios también nos ha concedido la libertad para elegir; Podemos elegir ser la creación de Dios; pero también podemos rechazar la continuación de los designios del creador.

Podemos ser buenos, amables, honrados, sencillos, serviciales, podemos –si nos proponemos- hacer grandes sacrificios por amor, podemos ser buenos padres, buenos hijos, ser el ejemplo del barrio, podemos enseñar con nuestro ejemplo. Es decir podemos decidir ser buenos.

Pero también podemos elegir todo lo contrario: ser egoístas, traicioneros, violentos, despiadados, atroces, podemos herir y quitar la vida…
Todo depende de nuestra elección.

Cada uno es como Dios lo hizo, pero llega a ser como él mismo se hace.
Todos tenemos el poder de decir “Hoy soy esto, mañana seré aquello”

Por ello es importante meterse a la cabeza que somos creación grandiosa; que valemos la pena porque Dios nos ha creado.

Desagraciadamente el hombre pierde la capacidad de lucha, por pensar que ya nada vale la pena, ni el mismo.
Se empieza a considerar que es un inservible, que ya no puede mas, que esta vida no tiene sentido, que no hay otra salvación que su vida no sirve.

El que piensa que ya no sirve, es un hombre muerto. Por que va a atrofiar las capacidades de lucha para hacer el bien.

El hombre que considera que este mundo y el mismo no valen la pena; termina destruyéndose en el mal.

“No os busquéis la muerte con los extravíos de vuestra, vida, no os atraigáis la ruina con las obras de vuestras manos” (Sab 12)

Para ser feliz, primero hay que amar la vida.
Para ser felíz, se debe hacer el bien al prójimo
Para ser felíz, debemos de pensar que somos capaz de cumplir nuestros sueños

El que no tiene sueños, no tiene esperanza de nada

No se puede hacer bien al prójimo, si es que nosotros mismo nos consideramos inservibles. Tal y como te midas, medirás al prójimo.

Vivir es luchar, sufrir, arriesgarse por un sueño, es querer, fracasar, ser querido, es ser amigo, compartir, ayudar, leer, dialogar, cultivar lo bueno en la familia o con los amigos; LA VIDA ES UN PRÉSTAMO, POR ELLO HAY QUE DEVOLVERLA.

Muchos malgastan sus vidas en el mal, y no saben que la están perdiendo, pues LAS OPORTUNIDADES QUE NOS DA DIOS HAY QUE APROVECHARLAS; nos dice:
Toma si quieres; sino déjalo, es tu decisión

Una persona que hace el bien, incluso sin recibir un solo centavo es feliz;
Una persona que hace el mal nunca es feliz, siempre vivirá con miedo, con angustia; tendrá pesadillas, vivirá todo el tiempo tensionado; pues su conciencia lo aniquilará.

“Nadie, pues, que hiciera maldades quedará oculto, ni le pasará por alto la Justicia vengadora”. (Sab 8)

¿Qué he hecho yo de mi vida hasta hoy Día?....

domingo, 22 de febrero de 2009

LOS TRAUMAS PSICOLÓGICOS Y SUS REPERCUSIONES EN EL INDIVIDUO


Por : Manuel Cornejo Del Carpio
Psicólogo
CpsP 5916
policlinicosagradafamilia@yahoo.com

Generalmente se denomina Trauma psicológico a cualquier experiencia que amenaza profundamente el bienestar(o incluso la vida) de un individuo o la consecuencia de esa experiencia en la vida emocional del individuo.
La respuesta de la persona al suceso traumático envuelve de miedo intenso, sentido de incapacidad de ejercer el control u horror (o, entre niños, la reacción debe envolver comportamientos agitados o desorganizados.

Los comportamientos traumáticos se generan por efectos de aprendizajes; es decir se aprenden en circunstancias dolorosas.

Como breve esquema lo explicaríamos así: Un individuo siente miedo frente a determinado estímulo, por ejemplo; miedo a ver un mandil blanco; como consecuencia de haber tenido una consecuencia negativa en un hospital; en las manos de alguien que llevaba el mandil de ese color. Esa misma persona puede sentir placer si es que la asociación hubiera sido agradable en principio.

Traumas en la práctica Médica
Es imposible para la medicina ignorar este concepto, ya que un trauma produce consecuencias negativas tanto en la conducta, como las emociones del individuo, incluso trastornos de ansiedad, que acarrean mas tarde males físicos.

Existen dos síndromes específicos debido a exposiciones a tales situaciones extremas: trastorno por estrés postraumático (haber vivenciado una guerra o un aborto por ejemplo) y trastorno por estrés agudo (un salto, un accidente de tránsito) .

Traumas como factores positivos
A pesar de que el concepto de trauma se refiere a un suceso estresante y extremo, con repercusiones negativas; no siempre es así; ya que algunas personas luego de un suceso postraumático; por ejemplo sobrevivientes de un campo de exterminio nazi; han tenido un crecimiento en la vida personal y desarrollo espiritual, que los ha hecho mirara la vida de otro modo.
Una persona que alcanzó estos niveles de crecimiento, tiene la posibilidad de adquirir un mayor grado de compasión, lo que le permite entender al prójimo que también sufre

viernes, 30 de enero de 2009

La perseverancia

El que Persevera, Triunfa
Si la vida parece más cruel cada vez, persevera.
Si hay torrentes de penas a tu alrededor, persevera.
Si la carga parece tan fuerte y atroz,
que al llevarla parece que el cielo es un cuento
y la vida un mito inalcanzable; persevera.


Persevera en pos de aquello que pretentes alcanzar,
pues el triunfo es el producto de la lucha
que se lleva por vivir;
es la meta que se alcanza cuando al agotar todos los recursos,
en un último intento tal vez,
se llega a ver la luz al final del túnel
y aparece ante tus ojos el más hermoso ideal.


Perseverar quiere decir, triunfar de todos modos,
y si en el camino pareces fracasar,
no lo veas así, que lo que parece fracaso,
puede ser experiencia.
Sólo que si lo miras desde otra perspectiva,
podrás ver que detrás de cada nube gris
hay un sol radiante de triunfo y perseverancia.

El que persevera, triunfa.
Aunque para ello tenga que enfrentar la vida
en todas sus facetas,
aunque muchas veces tenga que renunciar a sí mismo
por el bien de otros;
aunque las pruebas le agobien
y las dificultades se acrecienten cada día más.
Hay que perseverar, hay que triunfar...

Se triunfa en el preciso momento en que se siente
que el cielo y la tierra se juntan
de manera aplastante,
y sin embargo, se está dispuesto a perseverar.
Es en medio de la lucha que se alcanza
el máximo nivel de perseverancia , al adquirir
la madurez necesaria, que es la que nos mantiene
en óptimas condiciones en el nivel espiritual
y de superación personal.

En mi carácter personal,
siento que la perseverancia es ese nivel
que se alcanza cuando pese a las dificultades,
podemos mantener una actitud positiva ante la vida,
y aún cuando veamos que todas las puertas estan cerradas,
nos atrevemos a decir: "Sé que llegaré",
aunque a mitad del camino las dudas asalten,
y se vean como enormes peñascos
que impiden el paso.
Entonces nos detenemos a pensar,
"¿Cómo lo hago?"
y de repente nos alcanza ese rayo de esperanza
que nos habla directo al corazón
y parece decirnos : "Tú puedes".
Eso es en sí la esencia de la perseverancia.

Perseverancia, palabra pequeña que encierra
todo un mundo de grandes verdades
sobre la cuales todo ser humano se debe cimentar;
que nos enseña el verdadero significado
de lo que es luchar en la vida en pos de ese ideal
que queremos alcanzar y nos dice
que no importa todo lo que haya que enfrentar,
si la razón nos dice: 'Lucha"
entonces nos proponemos a luchar.
Emprendemos la lucha y a la segura
ganamos la batalla y también la guerra.
Todo eso sólo se puede alcanzar, si la perseverancia
que hay en nuestro interior,
va cogida de la mano de Dios y poniéndolo a El
frente a nuestra batalla;
de seguro la victoria será nuestra.

En pocas palabras, palabras que encierran un gran significado,
el más real y verdadero de todos,
la perseverancia no es otra cosa que Dios trabajando tu interior
para que puedas crecer en todos los aspectos
de la vida y algún día
debido a esa perseverancia,
poder estar junto a El.
amén

sábado, 15 de septiembre de 2007

LA TRISTEZA EL GRAN ENEMIGO

(Del libro Virtudes Cristianas, autor. P. A. Rodríguez modificado por: P. Luyando)

La tristeza es el enemigo número uno del hombre, dicen que la tristeza es la tiniebla del alma, porque no deja ver el camino, y no deja avanzar.

La tristeza quita la alegría, deja ciego porque es oscuridad.
La gran enfermedad de la humanidad es la tristeza, Depresión le dicen, pero al fin y al cabo es tristeza.

Muchas personas caen en vicios: drogas, alcohol, juego, vida desenfrenada, búsqueda de placer sin límites; por tener una profunda tristeza en el alma.
Si uno preguntara a algún alcohólico o drogadicto acerca de lo que ha ocurrido en su pasado, la gran mayoría nos contaría que algún sufrimiento marcó sus vidas.
Los que han intentado quitarse la vida alguna vez, fueron dominados de tal forma por la tristeza, hasta perder el sentido del valor de la vida.

Al preguntarles a las mujeres que han incurrido en un aborto; la mayoría nos responderá porque no tenía otra salida: Fueron repudiadas por la pareja, la familia, la sociedad; es decir al sentirse solas entraron en una profunda tristeza, que hizo optar por lo peor. Peor aún lo que viene: la gran tristeza por el cargo de conciencia.

Echa muy lejos la tristeza, dice el Sabio, porque la tristeza ha matado a muchos y no hay provecho alguno en ella (Ec 30,24).
Para remediar el mal de la tristeza, hay que tener el mismo cuidado como si se tratara de cualquier enfermedad del cuerpo, por los grandes daños que puede causar.
Hay que cuidarse de no caer en la tristeza, ni que ella ingrese a tu corazón; porque si se le da entrada y se asienta; sentiremos rechazo a las cosas buenas, incluso las ligadas a Fe.

El Salmo 118, 28 dice: Adormeciese de tedio mi alma, no dice que se adormeció el cuerpo, sino mi alma. La tristeza, vuelve desabrido y áspero a la persona. La tristeza mueve la ira y el enojo; cuando estamos tristes nos airamos y nos enfadamos de cualquier cosa; hace al hombre impaciente en las cosas que trata. Llega a turbar tanto la tristeza; que quita el sentido y saca fuera de sí: “Donde hay amargura y tristeza no hay juicio”(Ec 21, 15).
Cuando reina la tristeza y melancolía, empiezan a surgir ideas obsesivas y temores que no tienen fundamento, de tal forma que esas ideas pueden convertirse en “conversaciones”, que rondan por la cabeza muy parecidas a la locura.
“Lo que hace la polilla con la madera, eso hace la tristeza en el corazón del hombre”.
Así la madera carcomida por la polilla no sirve para sacarle provecho alguno, no se le puede poner peso encima porque sino se hace pedazos. Así el hombre carcomido por la melancolía, triste y desgraciado, se hace inútil para todo lo bueno.
Desgraciadamente aquí el mal no para; la tristeza en el corazón es causa y raíz de muchas tentaciones. En la sombra de la tristeza, se esconde el mal, es su nido y madriguera.

Decía San Francisco que cuando el corazón de uno está triste, fácilmente se ahoga en la desesperación, o en los placeres mundanos. Al que anda triste y melancólico, el mal lo hace caer en la desconfianza y en la desesperación; lo mismo que hizo con Caín y con Judas. Esta gran desconfianza propicia buscar falsas seguridades en curanderos, lecturas de cartas y en otros elementos esotéricos.
Otras veces el mal lo hace caer en deleites mundanos: juego, consumismo compulsivo, fijación exagerada en la apariencia externa, viajes que no tienen otro fin que hacer escapar al que teme enfrentarse a la realidad. Otras con deleites carnales o sensuales: adulterio, promiscuidad, drogadicción; creyendo que con esto saldrá de la pena y tristeza que se tiene. Toda persona al alejarse de Dios, cae en deleites desenfrenados, busca la adrenalina en todo que hace para paliar su tristeza. Es tal el mal que hace la tristeza que dice el sabio: “Todos los males vienen por la tristeza”(Ec,25,17)

Al caer en estos deleites el cargo de conciencia de la persona es muy grande, esto hace sentir la necesidad de acercarse mas a Dios. Desgraciadamente la persona al no poder (o querer) reconocer verdaderamente la causa del mal, escoge generalmente el camino tibio, fácil, en donde no se toque la fibra del problema y recurre a doctrinas engañosas que al final empeoran mas su estado, lo mismo sucede al buscar ideologías de la Nueva era que parten de la idea de “autocuración” ,“poder dentro de uno” o “autosugestión”, que termina por devastar psicológicamente y espiritualmente a la persona.

Pero ¿Por qué la tristeza?
Tristes se sienten los que no tienen ideales, y si los tienen y aún siguen tristes; es porque sus ideales solo están centrados en el beneficio de ellos mismos.
Triste se siente el que siente que fracasa, por el temor a emprender una obra mejor que la anterior.
Una gran tristeza siente el que ha perdido a un familiar o amigo querido, por no aceptar que la muerte es parte de la vida.
Triste se siente el desempleado, el hambriento, el maltratado; más que nada por la indiferencia, el abandono y el sentirse marginado.
Triste se siente el que se apoya sólo en sus fuerzas, y ve que no puede, pues cometió el error de no confiar en Dios primero.
Tristeza mas grande aún siente; el que a pesar de haber conocido el amor de Dios, persevera por el mal camino……

Guardémonos de la tristeza: “No sea que brote alguna raíz de amargura y sean por ella muchos contaminados” (Heb 12, 15)

Preguntas:
Define con tus palabras cual es la sensación al estar triste (puede incluir lo que siente en el cuerpo también)

¿Se siente triste por algo? ¿Desde cuando se siente así?. Si es que no relate lo que le sucedió a algún familiar o conocido.

¿Cuál es la causa (s) de su tristeza? (medite bien esta respuesta)

¿En que momentos se ha sentido muy felíz, mayormente estuvo solo o con alguien?

5. ¿De que se ha dado cuenta?

LA EDUCACIÓN EN EL HOGAR PARA EVITAR CONDUCTAS DE RIESGO

LA EDUCACIÓN EN EL HOGAR PARA EVITAR CONDUCTAS DE RIESGO Por: Pavlusha K. Luyando Joo Lima Perú luyandojoo@yahoo.com La fami...